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lunes, 26 de abril de 2010

The Laughing Dogs: Un reciente descubrimiento.


Hará unos seis meses, César, mi cuñado (y una de mis mejores antenas musicales) me comentó que había descubierto una banda "con una mala leche que parecía que mordían las cuerdas al tocar". Esa definición es suficiente para mí. Me puse a buscar y, menudo pedazo de banda!

Pertenecientes a lo que es, para mí, era dorada de la nueva ola (79-81), los Laughing Dogs son una de los múltiples bandas que pululaban alrededor del CBGB. O sea, punk neoyorkino. Pero es que, además, mezclaban elementos pop, beat y hasta AOR en sus temas, creando un pastiche delicioso con muchas melodías cantadas a dos voces mientras una sección rítmica demoledora hace que los temas caminen de miedo...

Grabaron dos elepés con Columbia, en 1979 y 1980. Aunque los dos están considerados grandes discos, a mi el primero me encanta y el segundo me deja bastante frío, con lo que mi recomendación queda clara.

Os pongo un par de temas de su primer disco, que representan los dos extremos de su estilo. El primero, Reason to Love, es un medio tiempo de estructura sencilla y un estribillo de acordes inesperados (menores cuando los esperas mayores, mayores cuando crees que vienen menores) que hace que el tema presente ciertas dosis de tensión.



El segundo, del que os cuelgo un video en directo, es de "I need a million", propuesta ya más cercana al punk, tremendamente energética pero llena de matices (el "oooh" en el coro es alucinante)y con mucha melodía. Nueva ola en mayúsculas.

martes, 20 de abril de 2010

Víctimas del Sello Titan 2: Gems



The Gems eran una banda de Kansas City, Missouri, cuya total discografía consiste en un single editado por Titan, con dos canciones, "Save your Money" y "Did'nt like it anyway". Como todas las bandas integradas en este sello, tenían talento a raudales, siempre siguiendo un cauce común de melodía y fuerza: power pop. Y como todas esas bandas, su talento no se pudo transformar en una carrera musical, dada la impericia que demostraron Mark Prellberg y Tom Sorrels para el negocio musical.

Tenemos suerte de que ahora se hayan reeditado todas las grabaciones de este sello en un doble CD, para podernos deleitar con temas que hasta ahora han sido valiosísimos singles difíciles de conseguir.

Os propongo un tema de Gems incluido en esta recopilación, una maqueta con una canción llamada "Cry" que nunca se llegó a editar en vinilo.


domingo, 4 de abril de 2010

Pezband: Power Pop 70s con almíbar

La banda con, posiblemente, el nombre más feo del mundo: Pezband. De la misma ciudad que Cheap Trick, están más cerca, a mi entender, de los Raspberries de Eric Carmen que de la troupe de Rick Nielsen, a los que siempre se les pone de referencia. Tienen más melodía y menos riffs demoledores.

Están en ese escaso núcleo de bandas que coquetean con el pop desde estructuras hard rock, como Badfinger, Big Star o Artful Dodger. En sí, el término Powerpop nace con estas bandas, después se estira hasta abarcar la new wave y todo el postpunk.

Esta banda tiene cinco elepes, editados entre 1977 y 1981 y, en mi opinión, con hacerse con el primero es suficiente.

Os pongo un tema "Tracer", en el que se puede ver la interesantísima voz de Mimi Bettinis y las cabriolas que hace la línea de voz.


Pezband - Tracer






miércoles, 10 de marzo de 2010

La canción de un solo acorde

Sólo conozco una. De dos acordes hay muchas (fundamental y quinta, por ejemplo), de tres ya hay infinidades, el 98% de los blues, por ejemplo. Pero canciones con un acorde sólo conozco esta.

Y es capaz de mantener la tensión durante cuatro buenos minutos. Impresionante. Y por qué? Porque los instrumentos dialogan entre sí, haciendo pequeñas melodías, que a uno le dan la impresión de que la canción va evolucionando. Pero de eso nada. Empezad a rascar un la sostenido menor, y la hacéis toda enterita. Sí, señor. Sin cambiar ni un momento.

Un monumento a la simplicidad. Un monumento a la sabiduría: qué fácil parece y qué difícil es!

lunes, 4 de enero de 2010

Guitarristas 1: Tom Verlaine


No sé si os habréis dado cuenta, pero hasta ahora no he hablado de guitarristas que me gusten. Y eso que ése es precisamente mi instrumento.

Y por qué? Pues porque considero que el guitarrista es generalmente el miembro de la banda que más habla cuando nada tiene que decir, y hay pocos instrumentistas de las 6 cuerdas que realmente me emocionen cuando se ponen a solear.

Hay demasiados solos de guitarra en las canciones del mundo pop-rock. Demasiada pentatónica hueca y monocorde que, ayudada de overdrive y otras saturaciones, llena compases sin aportar demasiado. Supongo que ayuda el hecho de que yo no sea un entusiasta del blues, estructura armónica sobre la que descansan un porcentaje muy, muy alto, de las incursiones solitarias de los guitarristas a mitad de canción.

Pero aquí quiero hablaros, precisamente de los guitarristas que me gustan. Porque tienen un sonido característico, o porque hacen que del instrumento salgan llamas, porque tocan muy original, o porque simplemente me transmiten emociones, haciéndome conectar con ellos.

Y voy a empezar por Tom Verlaine, cantante y guitarra solista de Television, grupo inclasificable (new wave?) de la segunda mitad de los setenta en USA. Sonido urbano, que me recuerda a los Talking Heads en actitud, que no en formas.

Y qué tiene de especial como guitarrista este señor? Pues que, junto a Richard Lloyd (el otro guitarra), crea unas estructuras sónicas de auténtica orfebrería a base de frases cortas (no son riffs, no son acordes arpegiados) en que las dos guitarras van dialogando de forma super original. Y cuando llega el solo, señores, ahí se abre el cielo. Nos olvidamos de la pentatónica, y el maestro Verlaine hace hablar a la guitarra un lenguaje propio, con frases lentas y melódicas que se pueden cantar, intercaladas por fraseos rápidos y con intervalos a veces bastante forzados. Es decir, cuando se oye un solo de este hombre, queda claro que se trata de él.

Y además toca con Fender Jazzmaster, una de mis guitarras favoritas, con un sonido hueco y con twang, de la que os hablaré algún día.

Television tiene dos discos impresionantes, "Marquee Moon", del 77, y "Adventure", del 78. Los dos altamente recomendables. Contrariamente a todo el mundo, a mi me gusta más el segundo.

Os pongo un tema, "The Dream's Dream", con el que cierran el "Adventure". Un tema lento y largo, de interesante diálogo guitarrero, y con varios solos cortos.


martes, 8 de diciembre de 2009

Any Trouble: Dónde están las chicas guapas?


Así se llamaba su primer disco, "Where are all the Nice Girls?", del año 80.

Metidos en el escuadrón de bandas del sello Stiff, la verdad, ahí costaba mucho destacar mezclados entre tanto talento: Specials, Costello y compañía hacían sombra sobre la mayoría de sus compañeros, con lo que grupos como Any Trouble se quedaron en una "segunda división".

Banda montada alrededor de Clive Gregson, guitarrista y compositor, hace un pop canónico de esa época: la new wave. Melodías pegadizas envueltas en inmediatez punk, con textos que mezclan frustración adolescente con humor sardónico.

Su segundo disco "Wheels in Motion" es, para mí, mucho más flojo con lo que si podéis haceros con este "Where are all the Nice Girls", reeditado por Stiff Records en 2007, ya os hacéis con su mejor repertorio. Y os pongo, de este disco, el tema homónimo. Con sonido muy ochentero: telecaster a través de Roland Jazz Chorus, todo muy comprimido, y con un cierto abuso (muy de la época) del efecto Chorus (uno de los que menos me gustan)



lunes, 16 de noviembre de 2009

Víctimas del sello Titan 1: Millionaire at Midnight

Tom Sorrells y Mark Prellberg sabían mucho de una cosa: captar talento powerpop, saber prensar en vinilo canciones de estribillos juguetones tocados con rabia, bases rítmicas potentes y líneas de bajo cantarinas, con muchos, muchos coros y melodía.

Pero había algo que no tenían, pero nada de nada: olfato para los negocios. Todos los singles que sacaron llegaron a tener una cierta pegada en radios locales, los DJs estaban a la espera de su próximo descubrimiento, pero ellos estaban centrados demasiado en el trabajo de estudio y poco (o nada) en la promoción.

Y así les fué: bandas de gran talento, como The Boys, Gems, Millionaire at Midnight, The Secrets, pasaron sin pena ni gloria (económica, claro) por su catálogo. Y cada single tuvo buena entrada en las radios pero fué, por mala gestión, un fracaso económico.

Como ellos confiesan, "We never had a clue".

Y os pongo una muestra de las maravillas que llegaron a grabar: os pongo un tema de los Millionaire at Midnight, con los que hicieron un single y nunca más se supo.

Está claro que no se pueden hacer negocios sólo con el corazón. También hay que poner cabeza.

martes, 8 de septiembre de 2009

Bruce Thomas: el hombre que me hizo querer tocar el bajo


Toda la vida he sido guitarrista. Aficionado, como ya dije al principio. Llevo tocando casi ininterrumpidamente desde 1988 en bandas de todo tipo.


Y el bajo siempre me pareció un instrumento básico y aburrido, el que hacía cloc-clonc-clonc con la base del acorde, y punto. Por qué? Yo vengo del rock, y en el rock, el papel del bajo tiende a ser bastante limitado, haciendo, básicamente, lo que he descrito arriba. Con algunas excepciones (Geezer Butler, de Black Sabbath, por ejemplo), pero que son eso, excepciones.
Y hete aquí que a finales de los 80 empiezo a escuchar powerpop y new wave. Y descubro al trío maravillas: Elvis Costello-Graham Parker-Joe Jackson. Y veo que en las canciones, ahora el bajo ya no sustenta el acorde, sinó que es un instrumento solista, que va haciendo escalas, incluso melodías propias, reforzándo el carácter melódico de las canciones. Y veo que ahora, las guitarras no son las únicas protagonistas, sino que la sección rítmica es una base esencial de las características básicas del estilo powerpop: melodía y fuerza.
Y descubro a mi gran héroe: Bruce Thomas. EL BAJISTA. Melódico y contundente a la vez, tremendamente imaginativo, que se sube sin ambajes arriba del todo del mástil hacia la parte "aguda" del bajo, que se atreve a no tocar la tónica en un primer tiempo de compás...
Y a partir de ahí, cambié mi manera de tararear las canciones... ahora canto la línea de bajo! A finales de los 90 ya era bajista de una formación, "Tal Cual", me compré un Rickenbacker... y así hasta hoy.
Os voy a poner un tema del segundo disco de Costello, de estructura muy sencilla, en el que el gran Bruce Thomas se marca unas líneas impresionantes... cuantos recursos le he copiado al hombre este!